La crisis
Estimados lectores:
La crisis financiera que estamos viviendo, si el plan de la Reserva federal estadounidense no se aprueba finalmente en el congreso norteamericano, parece que logrará provocar una dêbàclè en las finanzas de medio mundo, o quizás incluso del mundo entero. A lo ancho y largo del orbe terráqueo parece que hay restricciones en el crédito, los valores bursátiles se desploman, aumenta la inflación y para guinda del pastel los precios de los alimentos básicos, y hasta hace poco los del petróleo, estaban lanzados al galope cual corcel desbocado.
Las caídas de grandes bancos de inversión en Estados Unidos se asemeja a una línea de fichas de dominó que cuando cae la primera el resto le sigue a modo de réplicas de movimiento sísmico, en este caso financiero. Lehman Brothers, WaMu, Fannie Mae, Freddie Mac, y por lo que he podido leer en prensa parece que Wachovia será el próximo. El plan de rescate del gobierno norteamericano pretende inyectar 700.000 millones de dólares para intentar comprar los activos tóxicos que están dañando la economía a nivel mundial. La pregunta del millón, en este caso de dólares, será como van a lograr siquiera descubrir, debido a que los mismos están empaquetados de tal manera que llegó un momento en que los fondos de inversión que los participaban no sabían ni lo que estaban comprando, la única unidad de medida es que con ellos estaba previsto lograr cotas de rentabilidad incalculables, o eso es lo que parecía. También otra pregunta que me hago es que van a hacer con los activos tóxicos. Por ahí he leído que tienen inclusive la intención de lograr que en algún momento vuelvan a dar algún tipo de rentabilidad. No se como.
Aunque lo “mejor” de esta crisis es que, como se suele decir en los casinos, la banca gana. Resulta que cuando hay beneficios estos siempre se quedan, hasta cierto punto es natural, en manos de los inversores. Pero en el momento en el cual existe algún tipo del tipo de lo que nos ocupa tiene que venir el paraguas protector de las instituciones estatales, en este caso norteamericanas y también europeas porque creo que ya es la tercera vez que el BCE inyecta capital a los mercados, a socializar las pérdidas, es decir, son los contribuyentes los que se tienen que hacer cargo de que el mercado no se hunda. Esto de tener una financiera o un banco de inversión es un chollo. Según las últimas encuestas el 45% de los norteamericanos está en contra de que la FED intervenga en el sistema financiero con cargo al erario público. Además está todo tan interconectado que inclusive regímenes tan diametralmente opuestos al sistema de libre mercado y a la democracía, por medio de los Hegde Founds controlaban una buena parte de los bancos de inversión que han quebrado. Ahora resulta que los halcones republicanos salen a salvar a regímenes comunistas.
En España un caso similar lo estamos viviendo con el sector inmobiliario. Lo que me pregunto es hasta que punto es permisible que los sufridos contribuyentes tengan que hacerse cargo de la mala gestión de entidades privadas que en muchos casos tienen como función esencial no crear riqueza sino especular, acabando por dar un valor que no tienen a ciertas cosas. Y cuando la burbuja estalla, zás, que venga ese estado tan denostado por ciertos sectores a sacarme las castañas de fuego. En fin, les dejo este artículo para que si quieren reflexionen sobre el. Buen domingo.


